El sellado dental es un procedimiento sencillo cuyo objetivo es prevenir la aparición de caries. Desde Gadir Dental te explicamos todos los detalles de este tratamiento preventivo que resulta especialmente interesante en odontología infantil.
Como ya nos indica su nombre, se trata de sellar, en este caso, la superficie de los dientes. Algo similar a aislarlos para impedir que los restos de comida y las bacterias que posteriormente causan caries no se acumulen en los surcos de las muelas.
Así, a través del sellado dental se persigue, con carácter preventivo, evitar dolores dentales y la posterior realización de empastes e incluso, en el peor de los casos, extracciones dentales.
El sellado, paso a paso
El primer paso consiste en eliminar los restos de sarro y suciedad de los dientes. Es decir, antes de proceder a aplicar y fijar el gel protector, hay que garantizar que las piezas a sellar no solo estén limpias, sino también secas. Es algo imprescindible para que haya una correcta adherencia.
Después, el odontólogo aplicará un gel ácido sobre el diente y dejará que este producto actúe durante unos segundos. Este gel proporciona aspereza al esmalte y mejorará la adherencia del sellador.
Pero, antes de aplicarlo, el paciente se enjuagará bien la boca y el especialista asegurará, de nuevo, un correcto secado de la superficie dental para, esta vez sí, proceder a sellar las piezas.
El cuarto paso se centra en colocar sobre los surcos y fisuras de cada diente el sellador, asegurando que todas las grietas queden bien cubiertas. Finalmente, mediante una luz azul que se aplica unos segundos, se endurecerá el producto para formar la capa protectora.
Más detalles
Existen varios tipos de selladores dentales, aunque los más comunes, por su adhesión y durabilidad, están elaborados a base de resinas acrílicas. Otros son de ionómero de vidrio (que liberan flúor y protegen el esmalte dental) y también existen los selladores híbridos que combinan las características y ventajas de los dos anteriores.
Respecto a la duración y la efectividad de este tratamiento, esta capa protectora suele durar entre cinco a diez años. El sellado podrá ser, por lo tanto, reemplazado pasado ese tiempo cuando el odontólogo compruebe, en alguna visita rutinaria, que ya no están protegiendo como se necesita.
Como se trata de un proceso rápido, indoloro y que no necesita anestesia, se suele utilizar para prevenir las caries en los niños (cuyos molares tienen surcos más profundos y no suelen cepillarse muy bien los dientes), así como en adultos que por razones hormonales u otras situaciones son más propensos a padecer caries.
¿Necesitas saber más? Si te ha llamado la atención este tratamiento preventivo o tienes cualquier otra consulta, recuerda que en Gadir Dental estamos siempre dispuestos a estudiar tu caso.
¡Contacta con nosotros!
